
Fisuras de retracción
Finas, ramificadas y sin profundidad: el mortero o el yeso secó demasiado rápido. Se abren en los primeros meses, se paran solas y se cierran con apertura en V y sellado elástico.
Reparamos grietas y fisuras en paredes, techos y fachadas de Burgos buscando primero por qué se abrieron. Una fisura de retracción se sella y se olvida; una grieta de asiento tapada sin más vuelve a salir por el mismo sitio en la siguiente primavera, y entonces ya has pagado dos veces.
Fotografiamos la grieta, medimos ancho y recorrido y colocamos testigos de yeso y fisurómetro en los puntos que mandan. Después dejamos pasar el tiempo y volvemos a leer, porque una grieta viva y una muerta se parecen mucho el primer día y no se reparan igual. Esa lectura previa es lo que distingue a un albañil de confianza en Burgos de quien sella la grieta el mismo día y vuelve a verla abierta al año siguiente.
Con el diagnóstico hecho sellamos, convertimos en junta o cosemos con grapa helicoidal según lo que haya salido, y rematamos el paño completo para que no se vea el remiendo. Si la grieta viene de fuera, la reparación termina en el revestimiento y se resuelve junto con la rehabilitación de fachadas en Burgos, que es lo que impide que el agua vuelva a entrar por ahí.

La forma, la dirección y el sitio donde aparece cuentan casi toda la historia. Lo que cambia entre una y otra no es el material de reparación: es si hay que tocar algo más antes.

Finas, ramificadas y sin profundidad: el mortero o el yeso secó demasiado rápido. Se abren en los primeros meses, se paran solas y se cierran con apertura en V y sellado elástico.

En escalera de 45°, siguiendo las juntas del ladrillo: aquí el que se mueve es el terreno. Van con testigo y fisurómetro, pueden pedir estudio geotécnico y solo se cosen cuando el movimiento ha parado.

Verticales y limpias, en el mismo punto de cada planta: el edificio dilata y no tiene junta por donde hacerlo. Se abre junta nueva con fondo y sellador permanente en vez de rellenar con algo rígido.

Cuando la grieta trae mancha, moho o sales, el agua entra por ella y la ensancha en cada helada. Se resuelve primero el agua, se sella con producto hidrófugo y se comprueba tras el primer temporal.

Las que salen del ángulo de una ventana o de una puerta suelen venir del dintel, que trabaja más de lo que le toca. Se revisa el apoyo, se refuerza o se sustituye y se cose con grapa helicoidal.

Anchas, pasantes, con un labio desplazado respecto al otro o con armadura vista: no se tapan. Se avisa, se para y entra un técnico competente que estudie y firme el refuerzo.
Una grieta puede estar viva o muerta, y a simple vista no se distinguen. Colocamos testigos de yeso y un fisurómetro y dejamos pasar semanas: si el testigo no rompe y la lectura no cambia, el movimiento terminó y la grieta se puede cerrar para siempre. Si rompe, taparla es tirar el dinero.
En Burgos el ciclo importa: con sesenta heladas al año, muchas grietas se mueven en invierno y parecen quietas en agosto. Por eso no damos por muerta una grieta que solo hemos visto un mes de verano, y lo decimos aunque signifique retrasar el presupuesto.

Las fisuras de retracción se abren en V, se limpian, se sellan con masilla elástica y se pintan. Las de dilatación piden lo contrario de lo que la gente hace: no rellenarlas con algo rígido, sino convertirlas en junta con fondo de junta y sellador permanente, para que sigan moviéndose sin romper nada.
Las grietas de asiento ya paradas se cosen con grapas helicoidales de acero inoxidable embebidas en mortero tixotrópico cada pocas hiladas, que devuelven continuidad al muro. Y cuando la grieta viene de fuera, la reparación acaba en el revestimiento exterior, que es lo que impide que el agua vuelva a entrar por ahí. Cuando la fisura llega acompañada de mancha, primero hay que eliminar humedades en Burgos y solo después cerrar la grieta, o se vuelve a abrir en el siguiente invierno.

Medimos, fotografiamos y colocamos testigos. Sin saber por qué se abrió, cualquier reparación es cosmética.
Semanas, no días. Es la parte que ningún presupuesto rápido incluye y la que decide si el arreglo dura.
Por escrito, con fotos y lecturas. Sirve para el seguro, para la junta de vecinos y para el técnico si hace falta.
Si es estructural, lo decimos y paramos. No firmamos una reparación que necesita proyecto y dirección facultativa.
Grapa helicoidal y mortero de reparación donde toca, en vez de masilla y pintura sobre un muro que sigue partido.
Volvemos a mirar las grietas reparadas después del primer ciclo de heladas, que es cuando se ve si el trabajo aguanta.
Vamos, la medimos, ponemos testigos y te decimos si es un sellado de 200 € o algo que necesita técnico. La visita no se cobra.
Fotografiamos, medimos ancho y recorrido y colocamos testigos de yeso y fisurómetro en los puntos representativos.
Dejamos pasar el tiempo necesario y volvemos a leer. Con ese dato ya se sabe si la grieta está viva y si hace falta un técnico.
Apertura en V, limpieza y sellado elástico, junta nueva o cosido con grapa helicoidal, según lo que haya dicho el diagnóstico.
Regularización, revestimiento en el paño completo para que no se note el remiendo y revisión después del primer invierno.
Rangos de mercado en Burgos, IVA no incluido. El diagnóstico con testigos va incluido en la visita y no se factura aparte.
| Trabajo | Rango orientativo | De qué depende |
|---|---|---|
| Sellado de fisura de retracción | 12–25 €/ml | Longitud, altura de trabajo y si lleva repintado del paño |
| Apertura y sellado de junta de dilatación | 30–60 €/ml | Ancho de junta, tipo de sellador y accesibilidad |
| Cosido con grapa helicoidal | 60–120 €/ml | Número de grapas por metro, espesor del muro y tipo de fábrica |
| Reparación de grieta en fachada con andamio | 45–90 €/m² | Altura, montaje de andamio y revestimiento a reponer |
| Informe de seguimiento con testigos | Incluido | Se entrega con fotos y lecturas al cerrar el diagnóstico |
| Refuerzo estructural bajo proyecto | A medir | Depende íntegramente de lo que defina el técnico |
Estos rangos cubren la reparación, no la causa. Si la grieta viene de un asiento de cimentación, la partida que manda es el recalce y se presupuesta aparte con el proyecto en la mano.
Vamos, medimos y presupuestamos sin coste en Burgos capital y en estas localidades. Fuera de ellas, pregúntanos: si la obra lo justifica, vamos igual.
Urbanizaciones de chalets y adosados al norte: tejados, muros de parcela y porches.
Unifamiliares y adosados al sur: soleras, garajes y reformas de baño y cocina.
Chalets con parcela: piscinas y barbacoas de obra, muros de cierre y fachadas.
Junto al Arlanzón: humedades por capilaridad en plantas bajas y enfoscados.
Casas de piedra camino de Atapuerca: rejuntado de mampostería y cubiertas.
Adosados y casas de pueblo al sureste: reformas interiores, solados y aislamiento.
Mira tres cosas: ancho, dirección y si hay desplazamiento entre los dos lados. Por debajo de 1 mm, ramificada y sin escalón suele ser retracción y no tiene importancia. Por encima de 5 mm, en escalera de 45°, pasante de lado a lado o con un labio desplazado respecto al otro, hay que llamar a un técnico. Y cualquier grieta que crezca de forma visible en semanas se mira ya, tenga el ancho que tenga.
Lo razonable son entre dos y tres meses, y conviene que incluyan un cambio de estación. En Burgos el ciclo de heladas mueve fábricas que en verano parecen quietas, así que un seguimiento hecho solo en agosto no vale para dar una grieta por muerta.
Podemos, pero no lo hacemos sin avisar por escrito de que es una reparación provisional. Si el cliente necesita tapar para vender o para una visita, lo dejamos dicho en el presupuesto: se está comprando estética, no solución.
Depende de dónde esté. En fachada, estructura o elementos comunes, la comunidad; dentro de la vivienda y sin origen común, el propietario. Nuestro informe sirve precisamente para llevar ese dato a la junta con fotos y mediciones en vez de con opiniones.
Si solo se repasa la banda de la grieta, sí: el parche coge la pintura distinto y se marca con luz rasante. Por eso rematamos el paño completo de pared a pared o de junta a junta, que es la única forma de que no se vea dónde estaba.
Medimos la grieta, la fotografiamos y te decimos qué es antes de hablar de precio. En Burgos y alrededores la visita es gratis.