
Pérdida de agua sin causa visible
Cuando el nivel baja más de lo que evapora y no se ve nada, la fuga puede estar en el vaso, en el skimmer o en la instalación enterrada. Se descarta con la prueba del cubo y se acota aislando el circuito por tramos.
Reparamos piscinas de obra que pierden agua, tienen el vaso fisurado, el gresite saltado o la coronación levantada por el hielo. En Burgos casi todas las averías vienen del mismo sitio: un invierno mal invernado y sesenta ciclos de helada trabajando sobre una fisura que ya estaba.
Empezamos por la prueba del cubo, que separa evaporación de fuga real en 48 horas sin tocar nada, y seguimos aislando el circuito por tramos hasta acotar la zona. Vaciar un vaso para buscar una fuga puede hacerlo flotar o fisurarlo: es provocar una avería peor que la que se buscaba.
Ya localizada, sellamos o grapamos la fisura, impermeabilizamos el vaso, reponemos revestimiento o cambiamos el elemento que pierde, y llenamos para comprobar durante días antes de entregar. Cuando el vaso ya no da más de sí, la salida es rehabilitarlo entero o ir a piscinas de obra en Burgos, y eso lo decimos antes de empezar.

El vaso, la instalación y el entorno fallan por motivos distintos y se reparan en momentos distintos del año. Lo primero siempre es saber por dónde se va el agua.

Cuando el nivel baja más de lo que evapora y no se ve nada, la fuga puede estar en el vaso, en el skimmer o en la instalación enterrada. Se descarta con la prueba del cubo y se acota aislando el circuito por tramos.

La fisura del gunitado se abre con el hielo y con el empuje del terreno cuando el vaso se vació en mal momento. Se abre en V, se sella con resina y se grapa si hay movimiento estructural detrás.

El gresite que salta por paños casi nunca es culpa del gresite ni del cemento cola: está hueco el soporte. Se pica, se comprueba por percusión, se sanea y se repone con adhesivo de clase C2.

Si la piedra de coronación se mueve y la junta se abre, el agua entra por detrás del vaso, que es lo peor que puede pasar. Se levanta, se reasienta y se sella con junta elástica y remate hacia fuera.

Skimmer, focos y pasamuros son los puntos donde el vaso está perforado, los que más pierden y los que menos se revisan. Se sellan bridas, se sustituye el elemento y se prueba uno a uno.

En el cuarto de máquinas fallan la valvulería, la bomba mal dimensionada y la selectora agotada tras muchos inviernos. Se revisa el colector, se sustituye lo vencido y se dimensiona para el volumen real del vaso.
Un vaso vacío en terreno con agua puede flotar o fisurarse: sin el peso del agua dentro, el empuje del terreno y el nivel freático trabajan contra la estructura. Vaciar una piscina para buscar una fuga es, muchas veces, provocar una avería peor que la que se estaba buscando.
El orden correcto es al revés. Primero la prueba del cubo, que separa evaporación de fuga real. Después se aísla el circuito por tramos —skimmer, impulsión, barrefondos— tapando y observando dónde se detiene la bajada. Solo cuando se ha acotado la zona, y si de verdad hace falta, se vacía; y se vacía con el criterio de vaciado que corresponde al terreno de esa parcela.

Aquí el enemigo no es el uso, es la invernada. El agua que queda en una fisura, en la coronación o en el skimmer se congela, aumenta de volumen y hace palanca. Repetido sesenta veces al año, convierte una microfisura en una grieta y una junta abierta en una piedra suelta.
Por eso reparamos preferentemente fuera de temporada y rematamos pensando en el ciclo: sellador elástico en vez de mortero rígido en las juntas de coronación, impermeabilización cementosa flexible en el vaso y goterón que eche el agua hacia fuera. Es el mismo criterio con el que se construye un vaso nuevo, aplicado a uno que ya lleva años trabajando. El vaso, la playa y el murete se resuelven con el mismo criterio de estanqueidad que aplicamos en la impermeabilización de terrazas en Burgos.

Separa evaporación de fuga real en 48 horas y sin tocar nada. Es gratis y descarta la mitad de los avisos.
Se tapona y se observa circuito a circuito hasta acotar la zona. Picar sin acotar es abrir la playa entera.
Solo se vacía cuando es imprescindible y con el criterio que pida el terreno. Un vaso vacío puede romperse.
De octubre a abril, para que la piscina esté lista en mayo y el material cure sin prisa.
Si el gresite salta, el problema está debajo. Poner gresite nuevo sobre el mismo soporte es repetir la avería.
Se llena, se marca el nivel y se comprueba durante días antes de dar la obra por buena.
Empezamos por la prueba del cubo y el aislamiento del circuito, sin vaciarla. Visita sin coste en Burgos y alrededores.
Prueba del cubo para descartar evaporación y aislamiento del circuito por tramos con el vaso lleno.
Acotada la zona, se inspecciona vaso, pasamuros, skimmer y cuarto de máquinas, y se decide si hace falta vaciar.
Sellado o grapado de fisuras, impermeabilización del vaso, reposición de revestimiento o sustitución del elemento que pierde.
Llenado, marcado de nivel y seguimiento durante días antes de entregar, con la depuración equilibrada.
Rangos de mercado en Burgos, IVA no incluido. La prueba de pérdida va incluida en la visita y no se factura aparte.
| Trabajo | Rango orientativo | De qué depende |
|---|---|---|
| Localización de fuga | Incluida | Prueba del cubo y aislamiento de circuito en la visita |
| Sellado de fisura en el vaso | 40–90 €/ml | Longitud, profundidad y si necesita grapado |
| Impermeabilización cementosa del vaso | 35–65 €/m² | Superficie, estado del soporte y sistema elegido |
| Reposición de gresite por paños | 45–85 €/m² | Saneado del soporte, formato y despiece |
| Levantado y reasentado de coronación | 70–140 €/ml | Tipo de pieza, estado de la junta y remate |
| Sustitución de skimmer o foco | 180–420 €/ud | Accesibilidad, sellado de pasamuros y prueba |
Cuando el vaso lleva varias reparaciones encima y el revestimiento está agotado, la cuenta cambia: rehabilitar el vaso completo suele salir mejor que la cuarta reparación puntual, y eso lo decimos antes de empezar.
Vamos, medimos y presupuestamos sin coste en Burgos capital y en estas localidades. Fuera de ellas, pregúntanos: si la obra lo justifica, vamos igual.
Urbanizaciones de chalets y adosados al norte: tejados, muros de parcela y porches.
Unifamiliares y adosados al sur: soleras, garajes y reformas de baño y cocina.
Chalets con parcela: piscinas y barbacoas de obra, muros de cierre y fachadas.
Junto al Arlanzón: humedades por capilaridad en plantas bajas y enfoscados.
Casas de piedra camino de Atapuerca: rejuntado de mampostería y cubiertas.
Adosados y casas de pueblo al sureste: reformas interiores, solados y aislamiento.
Con la prueba del cubo. Se llena un cubo de agua, se marca el nivel por dentro y por fuera y se deja 48 horas con la depuración en el ciclo habitual. Si el vaso baja bastante más que el cubo, hay fuga; si bajan igual, es evaporación. En verano una piscina puede evaporar entre 3 y 5 mm al día sin que pase nada.
Solo si no queda otra. Un vaso vacío en un terreno con nivel freático puede flotar o fisurarse, así que vaciar por rutina para buscar una fuga es de las peores decisiones que se toman en una piscina. Primero se acota la zona con el vaso lleno y luego se decide.
Después, entre octubre y abril. El material cura sin prisa, no se pierde temporada y se llega a mayo con la piscina lista. Reparar en julio significa trabajar contra el reloj y con el vaso caliente, que es lo peor para cualquier producto de sellado.
Casi nunca es del gresite ni del cemento cola: es del soporte. Si el enfoscado bajo el revestimiento está hueco o el vaso tiene una fisura que trabaja, el paño se despega otra vez por mucho que se pegue bien. Por eso se pica, se comprueba por percusión y se sanea antes de reponer.
Depende de cuántas reparaciones lleve encima. Una fisura y un paño de gresite se reparan sin discusión. Cuando ya van tres o cuatro intervenciones, el revestimiento está agotado y la coronación se mueve, la rehabilitación completa del vaso sale mejor de precio por año de vida que seguir parcheando.
Prueba del cubo, aislamiento del circuito y diagnóstico por escrito. Sin coste en Burgos y alrededores.