
Muro de cierre de parcela en Ibeas de Juarros
El muro anterior se abría por asientos diferenciales del terreno. Zapata corrida continua a 70 cm, bloque enfoscado, zócalo de piedra del país y albardilla con goterón.
Tres manos de pintura antihumedad desprendidas en un muro de mampostería sin barrera. Se inyectó crema de silano-siloxano y se revistió con mortero macroporoso.
Caso tipo: describe cómo resolvemos este problema habitual en la zona; mediciones y plazos son orientativos y las fotografías, ilustrativas del tipo de trabajo.
La humedad de capilaridad se reconoce por la cota: sube hasta donde llega la succión del muro y se para, siempre a la misma altura, dejando una franja de sales por encima.


Bajo local en un edificio de mampostería junto al Arlanzón, con el zócalo reventado en toda la pared medianera y una franja blanca de sales a un metro del suelo. Habían pintado tres veces con pintura antihumedad y la pintura se había desprendido las tres.
Es el patrón de manual de la humedad por capilaridad: mancha continua, con cota horizontal constante, eflorescencias de nitratos y sulfatos por evaporación y ninguna relación con la lluvia. Lo confirmamos con higrómetro de contacto y con dos catas en el muro, que dieron un 14 % de humedad en la base y un 4 % por encima de la franja. No había ninguna fuga: el muro de piedra estaba chupando el agua del terreno porque nunca tuvo barrera.
Los 6 pasos de este tipo de obra en el orden en que se ejecutan, que es el mismo que seguimos en cualquier trabajo parecido en Burgos.
Antes de presupuestar medimos: 14 % de humedad en la base del muro y 4 % por encima de la franja de sales. Ese salto es lo que separa una capilaridad de una fuga, y cada una se repara de forma distinta.
Picamos hasta 50 cm por encima de la línea de humedad y cepillamos las sales en seco. Pintar sobre un muro cargado de sal es tirar el dinero: la sal es higroscópica y vuelve a mojar el paramento desde dentro.
Dejamos el muro ventilando una semana antes de inyectar nada. La prisa en este punto es la razón habitual de que una barrera no llegue a funcionar.
Taladros de 12 mm cada 12 cm, inclinados 15°, a media altura de la primera hilada, e inyección por gravedad de crema de silano-siloxano hasta saturación. En mampostería hicimos doble línea a tresbolillo para cortar los caminos de agua entre piedra y mortero.
Rehicimos el revoco con mortero de saneamiento macroporoso, que deja evaporar y aloja las sales que quedan dentro del muro en vez de empujarlas contra la pintura.
Avisamos por escrito de lo que nadie le había dicho al cliente: la pared tarda entre seis y doce meses en secar del todo, y hasta entonces no se pinta.
Materiales empleados: Crema inyectable de silano-siloxano al 80 %, mortero de saneamiento macroporoso transpirable, malla de refuerzo en encuentros y puente de unión.
Obra entregada con garantía por escrito de la mano de obra.
San Pedro de la Fuente está junto al Arlanzón, con edificios antiguos de mampostería y bajos comerciales sin barrera de capilaridad: el agua sube del terreno porque nunca hubo nada que la parase.
Este caso forma parte de nuestro servicio de humedades y filtraciones, con el mismo proceso de diagnóstico antes de presupuestar en toda la zona. Mapa de OpenStreetMap.

El muro anterior se abría por asientos diferenciales del terreno. Zapata corrida continua a 70 cm, bloque enfoscado, zócalo de piedra del país y albardilla con goterón.

La comunidad quería pintar con impermeabilizante. El agua entraba de escorrentía por una arqueta colmatada: primero el origen, después el mortero osmótico.

Unir dos habitaciones para hacer dormitorio y vestidor. El tabique no era de carga, pero por dentro pasaba una derivación eléctrica que hubo que reubicar primero.
Mándanos dos o tres fotos y las medidas aproximadas y te decimos por dónde iría, con qué material y en qué plazo.